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Plegarias para todos los días

Acto de fe de Dom Delatte

Trinidad eterna, que eres un solo Dios: creo de una forma firme y simple todo lo que tu Iglesia Católica profesa, puesto que fuiste Tú mismo quien lo enseñó, Tú que eres la verdad suprema y la sabiduría soberana.

 

Acto de esperanza de Dom Delatte

Trinidad eterna, que eres un solo Dios, espero con total confianza, apoyado en el triunfo de Jesucristo, mi Señor, la gloria a tu lado en la vida divina y el socorro de tu Gracia en la vida presente, puesto que Tú mismo lo prometiste, Tú que eres la Fidelidad Soberana y la Suprema Santidad.

 

Acto de caridad de Dom Delatte

Trinidad eterna, que eres un solo Dios, te amo y te honro con todo mi corazón, con toda mi alma, con todo mi espíritu y con todas mis fuerzas, así como a mi prójimo a causa de Ti, y me proclamo tuyo por completo, pues Tú eres la bondad misma, y en Tu infinita perfección y Tu infinita belleza, eres digno de ser amado sin fin.

 

Acto de contrición de Dom Delatte

Trinidad eterna que eres un solo Dios, mi corazón está contrito por haber ofendido con mis pecados tu bondad soberana y tu belleza suprema, y con humildad y firmeza, por la Gracia de Jesucristo mi Señor, me propongo a hacer penitencia y enmendar mis faltas.

 

Oh Dulzura

(dom Delatte)

Oh Dulzura, oh Belleza, oh Pureza, que eres Dios, que eres mi Dios, bien sé que la vida sobrenatural es estar junto a Ti, pero anhelo estar junto a Ti a la perfección. Si Tú lo deseas, Dios mío, este tramo ligero de la vida presente se romperá como un hilo y con un movimiento de tus dedos, con un acto de caridad hacia Ti. La vida inferior se derrumbará y mi Vida eterna será junto a Ti.

 

Para la Santa Iglesia

(Dom Guéranger, Año Litúrgico, Cuarto viernes de la semana del Adviento)

¡Oh Jesucristo! Tú eres el inspirador de tal ternura en nuestra Madre; Tú eres quien nos consuelas e iluminas por su medio. Ven a visitarla, ven a renovar en ella la vida con ese nuevo Nacimiento. Concédele este año, como siempre, la constancia en la Fe, la Gracia de los Sacramentos, la eficacia de la Oración, el don de los milagros, la sucesión en la Jerarquía, la firmeza en el gobierno, la fortaleza frente a los Príncipes de este mundo, el amor a la Cruz, la victoria contra Satanás y la corona del martirio En este nuevo año que va a comenzar, consérvese bella como Esposa tuya que es; permanezca fiel a tu amor, y cada vez con mayor éxito en la gran obra que la has encomendado; porque, de año en año se aproxima el día de tu última venida, cuando aparezcas, no envuelto en pañales sino sobre un carro de fuego, para aniquilar a los enemigos de tu Iglesia y trasladarla a tu Reino eterno.

 

Ven, Jesucristo, te ofrezco mi corazón!

(dom Guéranger, Año Litúrgico, Cuaresma)

¡Qué haría en este momento, oh Dios del Cielo y de la Tierra! ¡Salvador! ¡Mesías tan esperado! ¿Qué haría sino adorarte en silencio como a mi Amo soberano y ofrecer mi corazón a su Rey, tan lleno de dulzura? ¡Ven pues, Jesucristo! ¡Ven! La sustancia del pan y del vino se desvanece, sólo quedan las especies, como velando sobre el Cuerpo y la Sangre del Redentor, para que el miedo deje de alejarnos del misterio que se cumple cuando nuestro corazón está seguro.

 

Plegaria a Cristo en su sepulcro

(dom Guéranger, Año Litúrgico, Pasión y Semana Santa)

¡Oh alma del Redentor!; te saludamos y adoramos durante estas horas que te dignaste pasar con nuestros padres. Glorificamos tu bondad, admiramos tu ternura con tus elegidos. Te damos gracias por haber humillado a nuestro temible enemigo; dígnate abatirle siempre a nuestros pies Pero: ¡Oh Emmanuel! largo tiempo has estado en el sepulcro y ya es hora de unir tu alma a tu cuerpo; el cielo y la tierra esperan tu Resurrección, y, tu Iglesia, ya está impaciente por volver a ver a su Esposo. ¡Sal del sepulcro, autor de la vida, triunfa de la muerte y reina para siempre!