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Novena de preparación de Pentecostés

Entre la Ascensión y el Pentecostés

Cuarenta días después de Pascua se celebra la Ascensión, es decir, la subida de Jesús en el cielo con su Padre. En el Evangelio según Lucas, Jesús promete, justo antes de la Ascensión, dar su Espíritu Santo a los discípulos, "Yo enviaré sobre vosotros lo que mi Padre ha prometido. En cuanto a vosotros, permaneced en la ciudad hasta que seáis investidos de poder desde lo alto"(Lc 24, 49).

Diez días más tarde, es la fiesta de Pentecostés. En ese día, dice Lucas en los Hechos de los Apóstoles (cap. 2), los discípulos recibieron el Espíritu Santo, en forma delenguas de llamas, y un gran viento. A continuación, salieron de la casa donde estaban encerrados, y lleno de entusiasmo, anunciaron a la multitud que Jesús había resucitado y que Dios ofrece la salvación a todos los que creen en su nombre. A través de sus palabras, es el Espíritu Santo, que trabajaba, porque cada uno les oía hablar en su propio idioma.

Hoy, la liturgia de la Iglesia nos hace vivir la espera del Espíritu Santo con María y los apóstoles. Durante los nueve días entre la Ascensión y Pentecostés, nos hace cantar el himno de vísperas, Veni Creator. Este famoso himno, compuesto probablemente en el siglo IX por San Rabano Mauro, abad de Fulda y arzobispo de Maguncia, Alemania, implora y canta los dones del Espíritu Santo con una unción y una inspiración que hizo de él una de las oraciones más populares al Espíritu Santo. Proponemos que lo escuchen con su melodía gregoriana, particularmente expresiva.

Veni, creator Spiritus,
mentes tuorum visita,
imple superna gratia
quæ tu creasti pectora

Ven Espíritu creador;
visita las almas de tus fieles.
Llena de la divina gracia los corazones
que Tú mismo has creado

Qui diceris Paraclitus,
donum Dei altissimi,
fons vivus, ignis, caritas
et spiritalis unctio

Tú eres nuestro consuelo,
don de Dios altísimo,
fuente viva, fuego, caridad
y espiritual unción

Tu septiformis munere,
dextræ Dei tu digitus,
tu rite promissum Patris,
sermone ditans guttura

Tú derramas sobre nosotros los siete dones;
Tú el dedo de la mano de Dios,
Tú el prometido del Padre,
pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra

Accende lumen sensibus,
infunde amorem cordibus,
infirma nostri corporis
virtute firmans perpeti

Enciende con tu luz nuestros sentidos,
infunde tu amor en nuestros corazones
y con tu perpetuo auxilio,
fortalece nuestra frágil carne

Hostem repellas longius
pacemque dones protinus;
ductore sic te prævio
vitemus omne noxium

Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto tu paz,
siendo Tú mismo nuestro guía
evitaremos todo lo que es nocivo

Per te sciamus da Patrem,
noscamus atque Filium;
te utriusque Spiritum
credamus omni tempore

Por Ti conozcamos al Padre
y también al Hijo y que en Ti,
que eres el Espíritu de ambos,
creamos en todo tiempo